El destino

Desde hace mucho, yo no profeso ningún tipo de fe religiosa, creo en la vida y en que todo tiene una causa y un efecto.

Durante mi vida, he conocido muchas personas que tienen historias que definitivamente son increíbles y que sólo puedes justificar el final de esas historias con algún evento cósmico, en pocas palabras el destino.

Por ejemplo, un amigo de mi papá que fue el único sobreviviente de un fusilamiento allá por 1959, recibió 14 impactos de bala y sobrevivió, bien sin ningún tipo de problema físico ni fisiológico, vivió muchos años más murió unos 30 o 35 años después en su casa producto de un atoro con un alimento.

Cómo se puede explicar esa historia y como esa hay muchísimas más que podría escribir y llenar muchas páginas, ¿será que todos tenemos un destino?, ¿una misión que cumplir?, tal vez, sólo seamos peones, pero somos importantes en el tablero de la vida.

Definitivamente conectamos con gente la cual sólo pasa de manera rápida, sin mayores connotaciones, tal vez, esto podría no significar nada o tal vez, para la otra persona, conocernos ha sido la base de algo que luego marcará su rumbo.

Son tantas suposiciones que podemos hacer a partir de un evento tan simple como conocer a alguien o reencontrar a alguien que no veíamos hace mucho, al final todo pasó por alguna causa y seguro que tendrá un efecto, inmediato o posiblemente a largo plazo, eso es difícil determinar, pero es un hecho que sucederá.

Vivimos tan aprisa, que muchas veces no conectamos los eventos y los creemos intrascendentes y sin significado alguno, por ejemplo, un amigo hace unos pocos años atrás conoció a una chica, esta lo dejó enamorado de una manera que él no podía comparar con nada, estaba absorto, pero el sentimiento no era recíproco, sin embargo, mi amigo en su intento de conquistarla usó sus mejores estrategias y sus mejores armas.

Hasta ahí no parece importante, pero ahora comienza tejerse la historia, que si uno la observa bien mi amigo fue sólo un peón, así para él sea injusto, la vida necesitaba dar giros para que otros eventos tengan lugar.

El hecho de que mi amigo comenzará a cortejar a esta chica, hizo que ella, que venía de otro país, comience a darse cuenta, que el novio que dejó allá, podía tratarla mejor de lo que la había tratado, según ella comentó en algún momento, su novio no la tomaba en cuenta y no la tenía en un lugar especial en su vida.

Entonces mi amigo con su cortejo, sus atenciones y su manera galante de tratarla, le mostró que podía esperar más de una pareja, le abrió los ojos, al final ella se fue y según alguna vez nos enteramos, ella consiguió que su novio cambiara y fuera ahora el hombre que tenía que ser, hoy en día esta muchacha ya es mamá, tal vez esa niña tenía que nacer por un propósito más elevado y era vital que sea de esos padres, mi amigo sólo fue un medio para que un fin se de, un destino se cumpla.

Al final, muchas veces podemos renegar de nuestra suerte o bendecirla, lo que en realidad pasará, pasará, si crees en el destino y si no crees, igual los eventos sucederán y poco a poco te darás cuenta que cosas imposibles pasan y cosas posibles no pasan.

Cuál el efecto de todo eso, es sólo ver con atención ir uniendo hilos y seguro encontrarás un significado a cada evento que te ha pasado, incluso los des afortunados son parte vital, no te olvides que la luz no existe sin la oscuridad.

No creo que debas darle demasiado peso a la religión a la fe o a las miles de declaratorias que muchas personas, sobre todo las especializadas en auto ayuda te dicen que hagas, los eventos sucederán sí o sí, independiente de tus oraciones y de tus declaratorias, lo que tiene que ser siempre será.

Gobiernas tu vida, eso sí, las decisiones son tuyas, pero lo que decides y lo que haces, hace que tu viaje sea más o menos placentero, al final siempre llegarás a cada evento, a tu destino, te guste o no, así que es mejor hacer las cosas lo mejor posible así el viaje es más rápido y cómodo, al final, ya seamos reyes o peones, nuestra historia cuenta y al importancia que tenemos es única, la clave está en darse cuenta.

Hasta una próxima!

 

Anuncios